¿Os acordáis de la perrita que encontró familia durante el evento solidario de Adopta un Pana en Albacete? Era Arenita. Hoy os contamos cómo le va en su nuevo hogar… y es que ya no se llama Arenita: ahora es Brie.
Las primeras noches en su nuevo hogar
Los primeros días en un hogar nuevo siempre dan un poco de vértigo, tanto para el perro como para la familia adoptante. Pero Brie se está ubicando a toda velocidad: ya duerme del tirón toda la noche, tranquila, como si hubiera vivido ahí siempre.
Una hermana mayor con mucha paciencia
En casa la esperaba Ibie, su nueva hermana. Y ya se han hecho amigas. Juegan muchísimo, cada una a su manera: Brie, que no levanta un palmo del suelo como buena cachorra, le muerde las patas, que es hasta donde llega. E Ibie levanta las patas, gruñe en broma, abre la boca… y gira la cabeza de las formas más divertidas, porque no sabe muy bien por dónde cogerla.
Ibie ya es toda una señora, y no siempre tiene ganas de jaleo. Pero Brie va a provocarla cada cinco minutos, y alguna vez, claro, consigue que entre al juego. Tanto disfrutó su familia viéndolas el primer día que ni se acordaron de grabarlo.
Aprendiendo poco a poco la rutina
Como cualquier cachorra recién adoptada, Brie está aprendiendo dónde se hace pis. En el césped de casa de los abuelos ya lo hace sin problema; con correa, en la calle, todavía le cuesta un poco. Y en casa, entre empapadores y algún que otro charquito, se va haciendo a la idea.
Toda la familia se ha volcado en este proceso de adopción responsable: la abuela incluso le forró la colchoneta del transportín con una tela impermeable, para que no haya que meterla en la lavadora cada dos por tres. Así es una adopción de verdad: cuando llega un perro, llega para toda la familia.
Tres camas grandes… y elige la suya
Tres camas grandes, una pequeña, dos alfombras, la cama de su humana y el sofá. Opciones no le faltan a nuestra pequeña. ¿Y dónde ha decidido quedarse Brie? En su propio rincón, bajo la mesa, mientras Ibie vigila desde arriba. Dos niveles para dos perras.

Por esto merece la pena adoptar
Hace poco os contábamos lo que no se ve en una protectora: el cansancio, los mensajes sin contestar, los lunes que no esperan. Historias como la de Brie son la otra cara. Son el motivo por el que seguimos trabajando cada día en Almería para encontrar los mejores hogares en toda España.
Gracias a su familia por abrirle la puerta, y por compartir con nosotros cada pequeño avance. 💚
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¿Escribimos juntos el próximo final feliz?
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